{"id":75,"date":"2024-04-08T15:25:10","date_gmt":"2024-04-08T13:25:10","guid":{"rendered":"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/wordpress\/index.php\/2024\/04\/08\/olimpia-el-peloponeso\/"},"modified":"2024-10-01T14:09:07","modified_gmt":"2024-10-01T12:09:07","slug":"olimpia-el-peloponeso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/index.php\/2024\/04\/08\/olimpia-el-peloponeso\/","title":{"rendered":"OLIMPIA &#8211; EL PELOPONESO"},"content":{"rendered":"<p>\u201cP\u00e9lope es honrado con preferencia  por los eleos entre los h\u00e9roes de Olimpia,  tanto como Zeus entre los dem\u00e1s dioses.\u201d  (Pausanias. La Descripci\u00f3n de Grecia. Libro V, 13,1.)<\/p>\n<p>La zona de Olimpia y del santuario fue habitada en los primeros a\u00f1os de la cultura hel\u00e1dica (3000 a.C.) y hasta principios del segundo milenio se ador\u00f3 all\u00ed a una divinidad femenina de la fertilidad: Dem\u00e9ter Hamini. En el periodo protohel\u00e1dico se construye el t\u00famulo que se ha excavado en los estratos m\u00e1s bajos del Pelopion (2500 a.C.) y un poco m\u00e1s tarde (2150 \u2013 1900 a.C.) se construyen los primeros edificios absidales y rectangulares. Durante este periodo, al pie del Kroni\u00f3n, funciona un peque\u00f1o santuario donde se adora a deidades prehist\u00f3ricas, como Crono, Ilit\u00eda, Rea, Heracles Ideo, Temis, el demon Sos\u00edpolis y las Ninfas, mientras que tambi\u00e9n exist\u00eda el antiqu\u00edsimo or\u00e1culo de Gea. Durante la \u00e9poca mic\u00e9nica (1600-1100 a.C.) la zona pertenecer\u00e1 al reino de Pis\u00e1tide cuya capital era Pisa. Al final de la \u00e9poca mic\u00e9nica con el \u201cdescenso\u201d de las razas etolio-d\u00f3ricas (1100 a.C.) Olimpia y las zonas de los alrededores vuelven al poder de los eleos. En aquel periodo se instituye en el santuario el culto a Zeus, experto en cuestiones de guerra y, por tanto, relacionado con lo que representaban las valiosas ofrendas all\u00ed encontradas (sobre todo armas de los siglos X al VIII a.C.) El inicio de los Juegos Ol\u00edmpicos se fecha tradicionalmente en el 776 a.C. y se debe a la restauraci\u00f3n que de los mismos hizo el rey de Elis, \u00cdfitos, por mandato del Or\u00e1culo de Delfos, lo que provoc\u00f3 el estallido de numerosas disputas con la ciudad de Pisa por el control del santuario y de los Juegos. El debilitamiento del poder de Elis favoreci\u00f3 que Pisa se hiciera con la administraci\u00f3n de Olimpia durante el siglo VII a.C., \u00e9poca en la que se construyeron los primeros edificios monumentales dentro del Altis: el templo de Hera, el Pelopion y los primeros Tesoros. Poco dur\u00f3 el control de Pisa y ya en el siglo VII a.C. las regiones vecinas empezaron a influir notablemente en la pol\u00edtica de la \u00c9lide, hasta el punto de que Esparta decidi\u00f3 apoyar a Elis para que obtuviera de nuevo el control del santuario, lo que se evidenci\u00f3 en la construcci\u00f3n de edificios administrativos como el primer Bouleuterion y el Pritaneion, situaci\u00f3n que devino definitiva cuando en el 464 a.C. Pisa fue totalmente destruida por Elis.  Los siglos siguientes, V y IV a.C., se corresponden con los de mayor esplendor del santuario. Sin embargo, el final de la guerra del Peloponeso dej\u00f3 tras de s\u00ed multitud de disputas no resueltas entre las ciudades griegas,  circunstancia que provoc\u00f3 que poco a poco las rencillas se trasladaran tambi\u00e9n hasta el santuario y los Juegos, en los que las rivalidades pol\u00edticas entre ciudades se hac\u00edan patentes al tratar \u00e9stas de asegurarse victorias atl\u00e9ticas a toda costa (fue en esta \u00e9poca cuando se empez\u00f3 a condenar a atletas por infringir las reglas de los cert\u00e1menes). Pero la utilizaci\u00f3n pol\u00edtica del santuario lleg\u00f3 a su z\u00e9nit cuando, tras la batalla de Queronea (338 a.C.) y la conquista de Grecia por parte de Filipo II de Macedonia, este rey decidi\u00f3 construir un edificio dentro del Altis, El Philipeion, para honrar a su propia familia. A la muerte de Alejandro Magno, el imperio se dividi\u00f3 y siguieron unos a\u00f1os de inestabilidad pol\u00edtica que afectaron al santuario, aunque todav\u00eda se construyeron algunos edificios m\u00e1s (como la palestra o el gimnasio).  La llegada del Imperio romano en el siglo II a.C. trajo consigo nuevas construcciones al gusto de los nuevos gobernantes, como unas termas o lujosas villas y albergues, pero hacia el cambio de eralos Juegos hab\u00edan perdido ya todo su significado religioso y cultural. El santuario es el resultado de a\u00f1adidos arquitect\u00f3nicos sucesivos, desordenados y no relacionados entre s\u00ed. S\u00f3lo en el periodo helen\u00edstico se introdujo un plan global que confiri\u00f3 al lugar un aspecto unitario.<\/p>\n<p>El inicio de los juegos se asocia con la infancia de Zeus, criado por los D\u00e1ctilos \u2013 llamados tambi\u00e9n Curetes- que se encargaron de mantener escondido al joven Zeus, en la cueva del Ida, de su padre Crono. A Olimpia lleva Heracles de Ida, el mayor de los D\u00e1ctilos, el olivo silvestre (acebuche) desde la tierra de los Hiperb\u00f3reos. A su llegada a Olimpia sus hermanos construyen un templo para propiciar a Crono y, organizan una carrera entre ellos, sentando as\u00ed los precedentes de lo que luego ser\u00edan los Juegos Ol\u00edmpicos. M\u00e1s tarde, un descendiente de Heracles de Ida llamado Cl\u00edmeno celebra nuevos juegos en Olimpia y levanta un altar en honor de sus antepasados los D\u00e1ctilos. Cuando P\u00e9lope se casa con Hipodam\u00eda da a los juegos un esplendor mayor que el que hab\u00edan tenido hasta entonces, mientras ella, por su parte, organiza los juegos femeninos en honor a Hera. Despu\u00e9s de ellos, Amita\u00f3n, Pelias, Neleo y Aug\u00edas continuar\u00e1n con la tradici\u00f3n. Cuando Heracles saquea Elis por la traici\u00f3n de \u00e9ste \u00faltimo, dedica el bot\u00edn de guerra a la celebraci\u00f3n de los juegos y a la mejora de las instalaciones. Tras la celebraci\u00f3n de \u00d3xilos, los juegos se interrumpen hasta que en 776 a.C. son restaurados por el rey \u00cdfitos de \u00c9lide. Apolodoro nos ofrece la versi\u00f3n m\u00e1s legendaria de los or\u00edgenes de la primera carrera ol\u00edmpica. Es la siguiente:  T\u00e1ntalo era amigo \u00edntimo de Zeus, quien lo admit\u00eda en los banquetes de n\u00e9ctar y ambros\u00eda del Olimpo hasta que la buena suerte le trastorn\u00f3 la cabeza, revel\u00f3 los secretos de Zeus y rob\u00f3 los manjares divinos para compartirlos con sus amigos mortales. Le ofreci\u00f3 a los \u00d3l\u00edmpicos a su propio hijo, P\u00e9lope, despedazado en uno de los banquetes. Despu\u00e9s de castigar a T\u00e1ntalo por semejante desmesura, Zeus se dio el placer de resucitar a P\u00e9lope. No se sabe seguro si este P\u00e9lope era el que sucedi\u00f3 a T\u00e1ntalo. Supuesto que as\u00ed fuera, P\u00e9lope hered\u00f3 el trono paflagonio de su padre pero fue expulsado por los b\u00e1rbaros y se dirigi\u00f3 a Pisa para pedir la mano de Hipodam\u00eda, hija del rey En\u00f3mao que gobernaba en Pisa, ciudad de la \u00c9lide. En\u00f3mao era hijo de Ares y era famoso por su amor a los caballos. No se sabe con certeza si le advirti\u00f3 un or\u00e1culo que su yerno le matar\u00eda o si \u00e9l mismo se hab\u00eda enamorado de Hipodam\u00eda; pero el caso es que En\u00f3mao desafi\u00f3, por turnos, a cada uno de los pretendientes de su hija a una carrera de carros desde Pisa, situada junto al r\u00edo Alfeo, hasta el altar de Poseid\u00f3n en el Istmo de Corinto. Insisti\u00f3 en que Hipodam\u00eda deb\u00eda cabalgar junto a cada pretendiente, para distraer su atenci\u00f3n de los caballos. Si el pretendiente era alcanzado deb\u00eda morir, pero si ganaba la carrera ser\u00eda suya Hipodam\u00eda y morir\u00eda En\u00f3mao. Con sus yeguas Psila y Arpina, regalo de Ares, y su auriga Mirtilo jam\u00e1s hab\u00eda fracasado en alcanzar a su rival, al que daba media hora de ventaja, y en traspasarle con su lanza, otro regalo de Ares. De esta manera En\u00f3mao se deshizo de doce o trece pr\u00edncipes, cuyas cabezas y miembros clav\u00f3 sobre las puertas de su palacio.  Mirtilo, entre tanto,  tambi\u00e9n se hab\u00eda enamorado de Hipodam\u00eda.  Cuando P\u00e9lope desembarc\u00f3 en \u00c9lide suplic\u00f3 a Poseid\u00f3n el carro m\u00e1s r\u00e1pido del mundo para cortejar a Hipodam\u00eda y Poseid\u00f3n le regal\u00f3 un carro alado de oro que pod\u00eda correr por el mar sin que se le mojasen los ejes y del que tiraba un par de caballos alados e inmortales. Cuando lleg\u00f3 a Pisa prometi\u00f3 a Mirtilo que si traicionaba a su amo le dar\u00eda la mitad del reino y el privilegio de pasar la noche de bodas con Hipodam\u00eda cuando la hubiese conseguido. Entretanto, Hipodam\u00eda se hab\u00eda enamorado de P\u00e9lope y convenci\u00f3 a Mirtilo para que quitara las pezoneras a los ejes del carro de En\u00f3mao  y las sustituyera por otras de cera. Cuando los carros llegaron al cuello del Istmo y En\u00f3mao levant\u00f3 la lanza para atravesar la espalda de P\u00e9lope las ruedas de su carro se desprendieron, qued\u00f3 enredado entre los restos y muri\u00f3 arrastrado por los caballos. Antes de morir maldijo a Mirtilo y rog\u00f3 que pereciera a manos de P\u00e9lope. Entonces P\u00e9lope, Hipodam\u00eda y Mirtilo salieron para hacer una excursi\u00f3n nocturna a trav\u00e9s del mar. En la isla desierta de Helene, no lejos de Eubea, Mirtilo intent\u00f3 violar a Hipodam\u00eda y cobrarse as\u00ed su premio. Enterado P\u00e9lope le quit\u00f3 las riendas y cuando se acercaban al cabo Geresto, el promontorio m\u00e1s meridional de Eubea, P\u00e9lope dio de pronto a Mirtilo un puntapi\u00e9 que lo mand\u00f3 de cabeza al mar, y Mirtilo, mientras se hund\u00eda, maldijo a P\u00e9lope y a toda su descendencia. Para reparar el asesinato de Mirtilo, que era hijo de Hermes, le construy\u00f3 un cenotafio en el hip\u00f3dromo de Olimpia en el que se le rend\u00edan honores de h\u00e9roe. Seg\u00fan Graves, En\u00f3mao representaba a Zeus como el Sol encarnado y la reina Hipodam\u00eda, mediante el matrimonio con la cual lleg\u00f3 a ser rey, representaba a Hera como la Luna encarnada. El reinado del rey no pod\u00eda prolongarse m\u00e1s all\u00e1 de un Gran A\u00f1o. Entonces estaba destinado a ser muerto por caballos. En\u00f3mao accedi\u00f3 a morir fingidamente durante siete solsticios estivales consecutivos, designando en cada ocasi\u00f3n un sustituto para que ocupara su lugar durante veinticuatro horas y fuera en el carro del sol junto a la reina. Al t\u00e9rmino de este d\u00eda el sustituto mor\u00eda en un accidente de carro y el rey sal\u00eda de la tumba en donde hab\u00eda estado escondido para reanudar su reinado.  Los mit\u00f3grafos deben estar equivocados cuando mencionan \u201cdoce o trece\u201d pretendientes. Estas cifras se refieren a las lunaciones- alternativamente doce y trece \u2013 de un a\u00f1o solar, no a los sustitutos; as\u00ed en Olimpia se daba doce veces la vuelta al estadio en honor de la diosa Luna. P\u00e9lope es el modelo del octavo pr\u00edncipe afortunado que se libra del accidente del carro y puede matar al rey viejo. Este accidente anual del carro se representaba en el hip\u00f3dromo. El sustituto pod\u00eda conducir sus caballos, quiz\u00e1s enloquecidos por drogas, por el trecho recto sin que le ocurriera nada, pero cuando daba la vuelta alrededor de la estatua de m\u00e1rmol blanco, llamada el Marmaranax (\u201crey de m\u00e1rmol\u201d) o el Excita-Caballos, la rueda exterior se desprend\u00eda por falta de pezonera, el carro se derrumbaba y los caballos arrastraban al sustituto y lo mataban. En la segunda parte del mito se confunde a Mirtilo con el sustituto. Como interrex, el sustituto ten\u00eda derecho a acompa\u00f1ara la reina en el carro del sol y a dormir con ella durante la \u00fanica noche de su reinado.<\/p>\n<p>En 1767 el famoso arque\u00f3logo alem\u00e1n J.J.Winckelmann quiso realizar excavaciones en Olimpia pero su prematura muerte se lo impidi\u00f3. Fue la intuici\u00f3n lo que permiti\u00f3 al ingl\u00e9s Richard Chandler descubrir la ubicaci\u00f3n exacta de la antigua ciudad y suministrarnos su primera descripci\u00f3n en su libro Viajes a Grecia (1778). El yacimiento se halla enmarcado entre el r\u00edo Alfeo (que debe su nombre a las propiedades de sus aguas para curar la lepra, \u201c\u03b1\u03bb\u03c6\u03bf\u03af\u201d), el r\u00edo Kl\u00e1deos y el monte Kroni\u00f3n. Luis Fran\u00e7ois Sebastien Fauvel, en 1787, fue el primero en dibujar las ruinas. Tambi\u00e9n en 1827, W. M. Leake y E. Dodwell realizaron valiosos dibujos y anotaciones. En 1829 tuvieron lugar las primeras excavaciones por la llamada Expedici\u00f3n Cient\u00edfica Francesa al Peloponeso bajo la direcci\u00f3n del arquitecto Guillaume A. Blouet. En ellas salieron a la luz algunas ruinas superficiales del templo de Zeus y se encontraron algunas metopas y estatuas de la decoraci\u00f3n del mismo que hoy se encuentran en el Louvre.  Se necesit\u00f3, sin embargo, medio siglo m\u00e1s para que pudiera tener lugar la primera investigaci\u00f3n cient\u00edfica de Olimpia llevada a cabo por los estados alem\u00e1n y griego tras firmar un convenio de colaboraci\u00f3n en 1875.   El gran historiador y arque\u00f3logo alem\u00e1n Ernst Curtius inici\u00f3 un proyecto de gran envergadura que, en seis fases (1875-81), explor\u00f3 sistem\u00e1ticamente la zona central del santuario.  Durante este periodo salieron a la luz la mayor parte de las ruinas de Olimpia. En 1894 se publicaron los dibujos de Adler seguidos, poco despu\u00e9s, por maquetas. El segundo gran periodo de de excavaciones tuvo lugar entre 1933 y 1967 bajo la direcci\u00f3n de Emil Kunze, periodo en el que se excav\u00f3 el estadio y otros recintos hasta entonces no estudiados. En las excavaciones del estadio se encontraron centenares de armas que hab\u00edan sido expuestas como trofeos al tratarse, en la mayor\u00eda de  los casos, de botines de guerra. Desde 1967 hasta la actualidad, los periodos de excavaci\u00f3n se han alterado con otros de estudio y revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de los descubrimientos. Parece que en Olimpia se vener\u00f3 en un principio un or\u00e1culo de la diosa Tierra (Gea) que luego fue suplantado por el de Zeus. A pesar de ello, la diosa cosmog\u00f3nica sigui\u00f3 teniendo su culto y en su templo, situado cerca del de Hera, se pod\u00eda ver el orificio de la sima por donde se hab\u00edan ido las aguas del diluvio de Deucali\u00f3n, el sitio en el que hab\u00eda estado el or\u00e1culo. El yacimiento de Olimpia tal como lo vemos en la actualidad, es el producto de cuatro sucesivas fases de construcci\u00f3n que detallamos a continuaci\u00f3n: 1\u00aa Fase: Construcciones del periodo arcaico (s. VI a.C.): Bouleuterion, Santuario de Hestia, Estadio, primitivo Pritaneion, la mayor parte de los Tesoros, Heraion, altar de Hera y Pelopion.   2\u00aa Fase: Construcciones del periodo cl\u00e1sico (s. V a.C.): Nuevo Estadio, el resto de los Tesoros, Edificio SE, Pritaneion, Heroon, Taller de Fidias, Ba\u00f1o Griego y Templo de Zeus. 3\u00aa Fase: Construcciones del final del periodo cl\u00e1sico y del periodo helen\u00edstico (s. IV a.C. \u2013 s. I a.C.): Cripta del Estadio, Edificio griego, Stoa de Eco, Mitroon, Stoa Sur, Gimnasio, Palestra, Theokolaion, Philippeion y Leonidaion. 4\u00aa Fase: Construcciones del periodo romano (s. I a.C. a III d.C.): Hospeder\u00eda romana, Termas del Leonidaion, Ba\u00f1os del Cl\u00e1deo, Edificio SO, Termas meridionales, Ode\u00f3n, Arco de Ner\u00f3n, Termas orientales, Ninfeo y Termas del Kroni\u00f3n. Nos centraremos, sobre todo, en las tres primeras fases.   Durante largo tiempo el Altis mantuvo un aspecto decididamente rural. Un altar dedicado a Zeus, que seg\u00fan la tradici\u00f3n hab\u00eda sido levantado por Heracles, se cubr\u00eda con cenizas utilizadas para tapar los restos de los sacrificios y, as\u00ed, iba elev\u00e1ndose la altura del mont\u00edculo (en tiempos de Pausanias, la circunferencia ten\u00eda 38 m de per\u00edmetro y una altura de casi 7 m). Los sacerdotes sacrificaban los animales en la base del altar, la pr\u00f3thisis, en el espacio sobre el krep\u00eddoma que no ocupaba la monta\u00f1a de ceniza. A continuaci\u00f3n, llevaban los restos a la parte superior del altar y los quemaban con madera de \u00e1lamo.  El altar constitu\u00eda la meta de la carrera en el estadio. Sobre un t\u00famulo prehist\u00f3rico se alz\u00f3 despu\u00e9s el Pelopion (30). El espacio fue conformado en el s.VI a.C. y fue rodeado por un per\u00edbolo pentagonal con propileo d\u00f3rico monumental en su lado SO, en el siglo V a.C. En sus or\u00edgenes se trataba, posiblemente, de un lugar de culto del protohel\u00e1dico II (2500 a.C.) dedicado a una diosa de la fertilidad. Es el lugar m\u00e1s antiguo del yacimiento y a \u00e9l se debe la fortuna del santuario en su fase inicial. Era considerado hist\u00f3ricamente tumba de P\u00e9lope. En su interior, donde crec\u00edan \u00e1rboles y se erigieron estatuas, se proced\u00eda anualmente al sacrificio de un carnero negro. La primera construcci\u00f3n monumental (hacia 600 a.C.) fue el templo de Hera, el Heraion (29), que fue uno de los precursores del orden d\u00f3rico. Fue dedicado por los habitantes de Exilunte a la diosa Hera. Es de 6 x 16 columnas, pronaos d\u00edstila y opistodomo in antis. Casi todas las columnas de la per\u00edstasis se han conservado. Las primitivas columnas eran, no obstante, de madera. Pausanias a\u00fan vio una en el opist\u00f3domos en su visita del 170 d.C. Como la sustituci\u00f3n de las columnas de madera no se realizaba de forma gradual, las nuevas columnas y, fundamentalmente, los capiteles no son iguales entre s\u00ed porque segu\u00edan el estilo de la \u00e9poca en que se constru\u00edan. El tejado estaba hecho de arcilla con tejas planas y curvas t\u00edpicas de Laconia.  En el interior hab\u00eda una imagen de Hera sentada en un trono y a su lado, con barba y con un casco en la cabeza, otra de Zeus. Hab\u00eda tambi\u00e9n un sinn\u00famero de otras im\u00e1genes dedicadas a otros dioses. Los muros de la naos ten\u00edan una serie de nichos para guardar las ofrendas votivas. Entre ellas estaban la celeb\u00e9rrima estatua de Prax\u00edteles \u201cHermes con Dionisos ni\u00f1o\u201d. En el opist\u00f3domos se guardaba el \u201ccofre de Kipselo\u201d, ofrenda de los descendientes del tirano de Corinto: era \u00e9ste un cofre de madera de cedro decorado con relieves de marfil y pan de oro con escenas mitol\u00f3gicas relacionadas con Olimpia.  Otro de los presentes de los kips\u00e9lidas era una imagen de Zeus, hecha con pan de oro repujado y guardada en el opist\u00f3domos. Pero la pieza m\u00e1s importante era el disco de bronce inscrito con los nombres de \u00cdfito de Elis y Licurgo que documenta la instituci\u00f3n de los Juegos Ol\u00edmpicos y las reglas que deb\u00edan cumplir los hellanodikai (jueces) para la inscripci\u00f3n. Contiene, tambi\u00e9n, las reglas de la tregua sagrada (ekecheiria). El plenilunio inmediatamente posterior  al solsticio de verano marcaba el inicio del mes de ekecheiria.  Este disco era considerado por Arist\u00f3teles el \u201cmonumento\u201d m\u00e1s importante de la historia del Peloponeso. Otra importante ofrenda era la mesa de Colotes, disc\u00edpulo de Fidias, construida en oro y marfil, donde se colocaban las coronas de acebuche con las que se coronaba a los vencedores ol\u00edmpicos. Delante del templo est\u00e1 el altar de Hera donde tiene lugar en la actualidad el encendido de la llama ol\u00edmpica.  Al lado del templo estaba un peque\u00f1o recinto de un metro de di\u00e1metro, rodeado por un muro, llamado Hipodamio en donde se enterraron los huesos de Hipodamia. All\u00ed entraban las mujeres una vez al a\u00f1o para hacer sacrificios. En el siglo VI a.C. tuvo lugar un auge sustancial de la edificaci\u00f3n relacionada con los juegos. \u00c9ste fue el periodo de la construcci\u00f3n del primer estadio, el Bouleuterion (sede del consejo ol\u00edmpico), el Pritaneion (lugar desde el que se administaba el santuario y donde se recib\u00eda a los ganadores de las carreras y a los hu\u00e9spedes importantes) y numerosos thesauroi (24), peque\u00f1os edificios en forma de templo, con pronaos y cella, donde se guardaban las ofrendas votivas presentadas por diferentes ciudades. Ten\u00edan una fachada simple con dos columnas entre pilastras, excepto el tesoro de Gela que era Hex\u00e1stilo. S\u00f3lo unos pocos ten\u00edan decoraci\u00f3n escult\u00f3rica en el front\u00f3n. En la actualidad se conservan las ruinas de doce tesoros en total de los que solamente cinco se identifican con seguridad. De oeste a este, es decir, desde el ninfeo hacia el estadio, el primero que nos encontramos, es el tesoro de Sici\u00f3n (480 a.C.) en donde se dice que estaba la espada de P\u00e9lope con la empu\u00f1adura de oro. A continuaci\u00f3n est\u00e1 el tesoro de Siracusa, construido para conmemorar la victoria griega contra los cartagineses en la batalla de H\u00edmera. El tercer tesoro es desconocido y el cuarto es el tesoro de los epidamnios. A continuaci\u00f3n se hallaba el tesoro de Bizancio, luego el de los sibaritas y junto a \u00e9ste el de los libios de Cirene, ambos d\u00edstilos in antis. El tesoro de Cirene es muy peque\u00f1o y de principios del s. V a.C. A \u00e9l pertenece un relieve del front\u00f3n que representa a la ninfa Cirene llevando un peque\u00f1o le\u00f3n y perseguida por Apolo. Luego est\u00e1 el llamado altar de Gea y despu\u00e9s est\u00e1 el tesoro de los de Selinunte, el de los de Metaponto (el segundo en construirse) y el de los de M\u00e9gara. Este era un edificio con forma de templo d\u00edstilo in antis. En su front\u00f3n estaba representada la Gigantomaquia. El \u00faltimo de los tesoros (y el primero en construirse) era el de los de Gela, construido poco despu\u00e9s del 600 a.C. Originariamente era una estructura cuadrangular con una simple cella. Una pronaos con seis columnas d\u00f3ricas fue a\u00f1adido m\u00e1s tarde, a mediados del siglo V a.C., para darle mayor monumentalidad cuando empezaron a ser construidos otros tesoros  A mediados del siglo V a.C. la erecci\u00f3n de todos los tesoros se hab\u00eda completado. Al pie del terrapl\u00e9n de los tesoros y a lo largo del camino que conduce al estadio, estaban puestos en fila los conocidos Zanes (de Zan, nombre arcaico de Zeus). Eran estatuas de bronce de Zeus de tama\u00f1o natural, alzadas con las penas pecuniarias que se impon\u00edan a los atletas que violaban las normas de los Juegos. En la actualidad \u00fanicamente quedan las bases de las estatuas, que eran 16. Los tesoros fueron desmontados en el siglo III d.C. para reutilizar sus sillares en la construcci\u00f3n de una muralla que protegiera el santuario contra el ataque de los h\u00e9rulos.  El estadio (23) fue producto de sucesivas fases de construcci\u00f3n, adoptando su forma actual en el siglo IV a.C. Sus dimensiones son de 212,54 m x 28,5 m, si bien la distancia entre los mojones de salida y llegada (marcados en el suelo con una l\u00ednea de calizas estriadas) es de 192,2 m. A la derecha estaba la exedra de los hellanodikai y a la izquierda un templo a Dem\u00e9ter de \u00e9poca romana. Ten\u00eda una capacidad para 45.000 espectadores que se sentaban directamente en el suelo. La entrada se realizaba a trav\u00e9s de un camino de 32 m de longitud que en origen era descubierto, pero que hoy conserva la llamada Cripta (22) que fue construida en la \u00e9poca helen\u00edstica. A ambos lados de la entrada hab\u00eda estatuas de N\u00e9mesis \u2013 Tique que hoy en d\u00eda se exponen en el Museo de la Historia de los Juegos Ol\u00edmpicos de la Antig\u00fcedad. Al sur, se hallaba el hip\u00f3dromo que fue arrasado por las aguas del r\u00edo Alfeo. Ten\u00eda forma elipsoidal de 780 m de largo x 320 m de ancho y estaba dividido longitudinalmente por una larga barra de madera; quedaba rodeado por un talud natural al norte y uno artificial al sur, en los que se distribu\u00edan los espectadores. En el hip\u00f3dromo de Olimpia hab\u00eda en los tiempos antiguos un elevado mont\u00edculo de tierra con forma de altar redondo llamado taraxipo \u201cel que espanta los caballos\u201d. Seg\u00fan palabras de Pausanias, los caballos que junto a \u00e9l pasaban eran presa de un p\u00e1nico tal que los carros se romp\u00edan y los aurigas resultaban con frecuencia heridos. Para Pausanias Taraxipo era el sobrenombre de Poseid\u00f3n Hipio.         La ciudad de Elis, encargada de la administraci\u00f3n y mantenimiento del santuario, construy\u00f3 en Olimpia diversos edificios de gobierno, como el Pritaneion y el Bouleuterion, en los que, ciudadanos eleos elegidos cada cuatro a\u00f1os se ocupaban, por ejemplo, de mantener al d\u00eda los archivos de las tablillas con los nombres de los vencedores (y de los tramposos, sancionados con la expulsi\u00f3n perpetua de los Juegos).  Del Bouleuterion (14) queda muy poco. Era un edificio cuadrado (seg\u00fan algunos, un simple patio con un altar central) antecedido por un p\u00f3rtico j\u00f3nico de 27 m de largo (a\u00f1adido en el siglo IV a.C.) y flanqueado por dos grandes secciones absidales (ambas de poco m\u00e1s de 30 m de largo x 13 m de ancho). La secci\u00f3n norte se construy\u00f3 en el siglo VI a.C. y la sur en el siglo V a.C. Contaban con una columnata central de siete columnas.  En el bouleuterion se reun\u00eda la asamblea ol\u00edmpica, compuesta por los cincuenta helanodikai elegidos entre los eleos. La vitalidad del control eleo viene sugerida tambi\u00e9n por el modo en que este nuevo edificio se convirti\u00f3 r\u00e1pidamente en el foco de numerosas ofrendas y dedicaciones.  Parece demostrado que esta zona atrajo sobre todo estatuas de vencedores ol\u00edmpicos y durante el siglo VI a.C. sustituy\u00f3 en importancia, a la hora de ofrecer estatuas, a la zona central del Altis.   Dentro del bouleuterion se encontraba la estatua y el altar de Zeus Orkio, donde atletas y jueces, sobre los test\u00edculos de un jabal\u00ed, pronunciaban antes de los juegos el juramento sagrado. El Pritaneion (33) ten\u00eda una gran sala hip\u00f3stila central de recepci\u00f3n, una serie de estancias de hospitalidad, una sala de banquetes y cocinas. Acog\u00eda la sede del gobierno local de Olimpia, donde se tomaban las decisiones sobre la vida del santuario y de sus Juegos. En su interior hab\u00eda un altar dedicado a Pan en donde ard\u00eda una llama perpetua. El Pritaneion es el edificio p\u00fablico de las ciudades griegas en donde ard\u00eda el fuego perpetuo y donde se invitaba a los que quer\u00edan honrar al pueblo: mecenas, artistas, etc. El derecho a ser alimentado perpetuamente en el Pritaneion era un honor grand\u00edsimo. En Olimpia, a los vencedores de los Juegos Ol\u00edmpicos los agasajaban en la sala de banquetes. La principal estructura completada durante el siglo V a.C. fue el templo de Zeus (31). Se erigi\u00f3 por los eleos, con el bot\u00edn conseguido en la guerra contra Pisa y Trifilia (472 a.C.) en el centro del bosquecillo sagrado (el Altis), en una zona repleta de monumentos votivos que fueron desmantelados y enterrados. Simbolizaba la victoria final de de la ciudad de Elis sobre la de Pisa por el control del santuario. La construcci\u00f3n se complet\u00f3 en el 456 a.C., cuando los espartanos pusieron un escudo dorado en el v\u00e9rtice del front\u00f3n oriental en conmemoraci\u00f3n de su victoria sobe los atenienses en la batalla de Tanagra (457 a.C.). El templo es obra de Lib\u00f3n de Elis. El material usado en la construcci\u00f3n fue conglomerado local (lumaquela) bastante grueso. La superficie de las columnas y los muros ten\u00eda un revestimiento de estuco blanco, mientras que las esculturas de los frontones, el tejado y las g\u00e1rgolas \u2013 cabezas de le\u00f3n-  eran de m\u00e1rmol.  Era de 6 x 13 columnas contrastando la inclinaci\u00f3n de las columnas de las esquinas, ligeramente hacia el interior, con la perfecta verticalidad de las columnas delanteras. Sus dimensiones eran de 64,1 x 27,6 m.  La naos (13 x 28,7 m) pose\u00eda una pronaos y un opist\u00f3domos d\u00edstilo \u201cin antis\u201d, y estaba dividida en una nave central y dos laterales por dos filas de siete columnas dispuestas en dos alturas, y con la nave central de anchura doble que las laterales de acuerdo con los c\u00e1nones del periodo. Se invit\u00f3 a Fidias a esculpir la estatua m\u00e1s de 20 a\u00f1os despu\u00e9s de la terminaci\u00f3n del templo. Se le prepar\u00f3 un taller, el llamado Taller de Fidias (6) con las mismas dimensiones y orientaci\u00f3n que la naos. El taller se transform\u00f3 en una iglesia durante el periodo paleocristiano. El edificio ten\u00eda las mismas dimensiones que la cella del templo de Zeus y su interior estaba dividido en tres naves por dos hileras de columnas. Para acoger la estatua criselefantina de una manera noble, se revisti\u00f3 la naos de un suelo de m\u00e1rmol negro procedente de Eleusis desde la tercera columna de la entrada y se asociaron a las columnas unos muros ligeros  a partir de la segunda, de forma que aislaran el espacio que conten\u00eda al dios. El coloso ten\u00eda una altura de 42 pies d\u00f3ricos (12,5 m) y estaba formado con pan de oro y bandas de marfil sobre una estructura de madera. Sentado en un trono llevaba en la cabeza una corona de olivo, en la mano derecha sosten\u00eda una estatua de Victoria y en la mano izquierda un cetro. Todav\u00eda puede verse hoy en el suelo la base de piedra sobre la que se alzaba, de 6,5 x 9,8 m. Frente a la estatua se descubri\u00f3 un espacio rebajado de unos 12 cm de profundidad que formaba un cuadrado de piedra caliza gris de 6,5 m de lado y que, seg\u00fan Pausanias, estaba lleno de aceite para la conservaci\u00f3n de la propia escultura.  Seg\u00fan dec\u00eda un antiguo poeta, en advocaci\u00f3n figurada ante Fidias, que \u201co bien Zeus se ha presentado ante ti desde el cielo para ense\u00f1arte su forma o tu mismo, gran artista, subiste para ver al dios.\u201d Fidias concluy\u00f3 la estatua en la olimpiada 87. Tras la supresi\u00f3n de los Juegos Ol\u00edmpicos, la colosal estatua fue trasladada a Constantinopla, donde hacia el 475 d.C. result\u00f3 destruida por un incendio. En el santuario de Zeus hab\u00eda tambi\u00e9n un Zeus de oro trabajado a martillo, ofrenda de Kipselo, el tirano de Corinto. El front\u00f3n principal, en el este, estaba ilustrado con la preparaci\u00f3n para la carrera entre En\u00f3mao y P\u00e9lope en presencia de Zeus, y el front\u00f3n oeste representa la centauromaquia de Teseo. Las metopas de la pronaos y el opistodomos (las \u00fanicas decoradas) muestran los 12 trabajos de Heracles.  Tanto el front\u00f3n este como el oeste fueron esculpidos entre los a\u00f1os 470 y 460 a.C. Todas las esculturas son de m\u00e1rmol de Paros excepto las dos figuras de la esquinas del front\u00f3n oeste, que son de m\u00e1rmol pent\u00e9lico, quiz\u00e1s por haber sufrido una remodelaci\u00f3n posterior a causa de la destrucci\u00f3n del terremoto acaecido en el 374 a.C. Ambos frontones miden unos 26 m de largo y alcanzan los 3,3 m de altura en la parte central. Estaban situados a unos 12 m de altura.  El momento inmediatamente anterior a la carrera entre P\u00e9lope y En\u00f3mao se representa en el front\u00f3n oriental. En un espacio claramente definido por personificaciones de los r\u00edos Alfeo y Kl\u00e1deos, los carros de los contendientes se muestran con conductores, mozos de establo y dos figuras ancianas, que se han interpretado como adivinos. En el centro, la figura de Zeus y a los lados los contendientes: a la derecha P\u00e9lope e Hipodam\u00eda y a la izquierda el rey con su mujer Est\u00e9rope. El tema del otro front\u00f3n es la batalla entre lapitas y centauros en las bodas de Pir\u00edtoo y Deidam\u00eda, ocupando Apolo el centro de la composici\u00f3n. Teseo est\u00e1 a la derecha y amenaza con un hacha de doble hoja a un centauro que sujeta a una mujer lapita. A la izquierda Pir\u00edtoo esgrimiendo una maza, intenta liberar a su mujer de las garras del centauro Eriti\u00f3n. Los dos frontones son obra de un \u00fanico maestro (el llamado \u201cMaestro de Olimpia\u201d) cuya responsabilidad habr\u00eda sido dirigir el taller y proporcionar los bocetos con los que otros trabajaban. Aunque, seg\u00fan Pausanias, el front\u00f3n de delante era obra de Peonio y el front\u00f3n trasero de Alc\u00e1menes, un contempor\u00e1neo de Fidias. Cerca del \u00e1ngulo SE del edificio se yergue un alto pedestal triangular en cuya cima el escultor Peonio esculpi\u00f3 la conocida Nike dedicada por los habitantes de Mesenia y Naupacto para destacar la victoria sobre los espartanos en el 425 a.C. en Esfacteria. Tambi\u00e9n es el responsable de las acr\u00f3teras del templo. El santuario estaba cercado por un muro que divid\u00eda las construcciones religiosas de las seglares. En la primera mitad del per\u00edbolo del bosquecillo sagrado, el Altis, una de las construcciones era el Heroon (5), un enigm\u00e1tico edificio del siglo V a.C. que conten\u00eda un p\u00f3rtico como entrada a una zona rectangular y una habitaci\u00f3n con un anillo de ortostatos: en ella se encontr\u00f3 una serie de dedicatorias a un \u201ch\u00e9roe\u201d no especificado, al que algunos expertos han identificado con Fidias. En este caso, las dedicatorias habr\u00edan sido hechas por un grupo de personas responsables del mantenimiento del coloso de Zeus, los phaidyntai (\u201cpulidores\u201d).  Junto a esta estancia estaba el ba\u00f1o griego (7) (s. V a.C.), que fue sustituido en \u00e9poca romana por los denominados ba\u00f1os del Cl\u00e1deo. Aqu\u00ed estaba tambi\u00e9n la piscina (24 x 16 x 1,6 m) m\u00e1s antigua conocida en el mundo hel\u00e1dico.   Otro edificio era el Theokoleion (4) que se consider\u00f3 tradicionalmente sede de los altos sacerdotes del Altis, aunque parece que fue en realidad un gimnasio o edificio para residencia temporal de asistentes menos importantes del santuario ligados a las actividades deportivas. Fue construido en el siglo V a.C. y estaba constituido por 8 habitaciones con un patio central no cubierto. En \u00e9poca romana se a\u00f1adi\u00f3 al este del existente otro conjunto igual, m\u00e1s grande, con atrio y habitaciones. Hacia el final del siglo V o inicios del IV a.C., tuvo lugar la construcci\u00f3n del Metroon (25) un templo d\u00f3rico per\u00edptero con 6 x 11 columnas, y el tercer templo m\u00e1s grande del santuario. Estaba dedicado al culto ct\u00f3nico de Rea. Otro conjunto dif\u00edcil de descifrar es el conocido como Edificio del sudeste (18). Tiene cuatro salas cuadradas precedidas por un p\u00f3rtico d\u00f3rico y un patio que act\u00faa como santuario de Hestia (17). Funcion\u00f3 hasta el siglo IV a.C. y en el siglo I d.C. el lugar se transform\u00f3 en la villa de Ner\u00f3n. Un terremoto en el 374 a.C. y la devastaci\u00f3n posterior al conflicto entre los arcadios y los elidios en el 364 a.C. hicieron necesarias nuevas obras durante las cuales se intent\u00f3 dar al santuario un aspecto unificado definiendo el espacio central con la construcci\u00f3n de p\u00f3rticos. El resultado fue la Stoa Sur, o Proedria, que dota al Altis de un aspecto solemne de fondo, y la Stoa del Eco o heptaphon\u00f3n (\u201cde las siete voces\u201d). La Stoa Sur (13) constituye la entrada principal del Altis por el sur. Se construy\u00f3 hacia el a\u00f1o 350 a.C. Era un edificio simple de planta rectangular cerrado por un muro trasero. Se alzaba sobre una consistente cimentaci\u00f3n rematada con un pavimento de m\u00e1rmol a lo largo de sus 80 m de largo x 14 m de ancho. Ten\u00eda una columnata exterior compuesta por 34 columnas d\u00f3ricas, m\u00e1s otras seis a cada lado, que sosten\u00edan un arquitrabe de piedra caliza. Diversos detalles diferencian a la Stoa Sur de otros edificios parecidos. Por un lado, justo en el centro de de la columnata sobresale hacia el sur un peque\u00f1o p\u00f3rtico secundario de 7 m de profundidad formado por seis columnas en la fachada y tres a cada lado. Por el otro, el interior de la stoa est\u00e1 dividido longitudinalmente por una serie de columnas corintias, lo que la convierte en el primer edificio de orden corintio levantado en Olimpia. Finalmente, otra de las caracter\u00edsticas propias de este p\u00f3rtico es la presencia de tres frontones (al parecer, sin decoraci\u00f3n escult\u00f3rica): uno sobre el p\u00f3rtico saliente y otros dos a este y oeste. Por la orientaci\u00f3n meridional de su fachada, este p\u00f3rtico recib\u00eda a los viajeros que llegaban desde el sur y se convirti\u00f3 en una grader\u00eda privilegiada desde donde contemplar las procesiones que se dirig\u00edan al hip\u00f3dromo.        La Stoa del Eco (21) (98 m x 12,5 m) fue construida a la vez que la anterior y constitu\u00eda el l\u00edmite oriental del sagrado Altis. Se articulaba por una columnata exterior d\u00f3rica y otra interior quiz\u00e1 corintia. Debe su nombre a su ac\u00fastica, ya que el sonido se repet\u00eda siete veces. A mediados del siglo III a.C. se construy\u00f3, delante de la Stoa, el monumento de Ptolomeo II y Ars\u00ednoe. Sobre dos altas columnas j\u00f3nicas (8,89 m de altura) que se basaban en un crepidoma de piedra, se encontraban las estatuas doradas de la pareja. En la actualidad, se conserva \u00fanicamente el basamento de piedra y fragmentos de columnas j\u00f3nicas. A medida que la importancia del santuario  y de los Juegos crec\u00eda, surgi\u00f3 la necesidad de construir edificios p\u00fablicos que dieran cobijo al creciente n\u00famero de visitantes. Algunos personajes acaudalados dedicaron parte de su fortuna a realizar mejoras en la las instalaciones, como la hospeder\u00eda construida por Le\u00f3nidas de Naxos.   El Leonidaion (9), llamado as\u00ed  por el nombre de su donante, Leonidas de Naxos, es un edificio casi cuadrado rodeado exteriormente por una columnata j\u00f3nica compuesta por 138 columnas de unos 5,5 m de altura. No se sabe nada de c\u00f3mo era exactamente el edificio en altura, aunque se cree, por el grosor de sus muros que pudo tener dos pisos, al menos en dos de sus alas.  om Su planta tiene unas dimensiones aproximadas de 74 x 81 m. Se construy\u00f3 en la segunda mitad del siglo IV a.C., hacia el 330 a.C. En el centro hay un patio peristilo, de 29 m de lado constituido por 44 columnas d\u00f3ricas. Las estancias de cada una de las alas se abren a este patio: en las zonas norte, este y sur se hallan doce estancias, todas ellas muy parecidas, mientras que el ala oeste, m\u00e1s profunda, dispone de una gran sala central que se ha interpretado como un comedor o sal\u00f3n com\u00fan. En \u00e9poca romana fue reconstruido y se destruy\u00f3 en parte el edificio griego. Se convirti\u00f3 el patio central en un jard\u00edn con un estanque y con una isla en medio, por lo que se hace dif\u00edcil deducir su uso original. Es bastante probable que el Leonidio en \u00e9poca griega fuera usado, como en la romana, a modo de hotel para la recepci\u00f3n de visitantes distinguidos, como embajadores o delegaciones de las ciudades que ven\u00edan a ver los Juegos, y no tanto como residencia de atletas, como se ha sugerido bastante a menudo.   Durante el periodo helen\u00edstico se hicieron en el santuario escasas alteraciones pero importantes. Fuera del recinto se construy\u00f3 el gimnasio y la palestra. La Palestra (3) (s. III a.C.) es un gran edificio cuadrado de (66,35 x 66,75 m) con un patio peristilo d\u00f3rico central rodeado de p\u00f3rticos con bastantes habitaciones alrededor del mismo. En el lado sur del edificio hay un p\u00f3rtico j\u00f3nico y tambi\u00e9n de orden j\u00f3nico son las columnas de la entrada de todas las habitaciones. De las 72 columnas del patio peristilo se han restaurado 32. En el ala norte destacaba el efebeo. Con suelo de m\u00e1rmol y nueve columnas en la entrada, era una de las habitaciones m\u00e1s grandes y se destinaba a la instrucci\u00f3n de los j\u00f3venes. La Palestra comunicaba con el gimnasio por medio de una puerta que estaba aproximadamente en el centro de la pared norte. Se utilizaba para preparar las pruebas de lucha, salto y pugilato. El Gimnasio (1) (s. II a.C.) est\u00e1 constituido por un enorme patio rodeado por cuatro p\u00f3rticos d\u00f3ricos (120 x 220 m). En el espacio al aire libre ten\u00eda lugar el entrenamiento de los atletas en las pruebas de velocidad, disco y jabalina. En el p\u00f3rtico oriental dos dinteles marcaban la longitud propia de los estadios de carreras (192,2 m) y en \u00e9l se realizaba el entrenamiento de los corredores cuando las condiciones meteorol\u00f3gicas no eran favorables (lluvia o excesivo calor). Se ha excavado s\u00f3lo la mitad del gimnasio. El p\u00f3rtico occidental, donde se encontraba el lugar de residencia de los atletas, fue arrastrado por el r\u00edo Cl\u00e1deo. El Philippeion (32) era un edificio bastante importante construido por Filipo II de Macedonia que dedic\u00f3 a Zeus despu\u00e9s de la batalla de Queronea en el 338 a.C. Era un tholos de 15,2 m de di\u00e1metro, con 18 columnas j\u00f3nicas en la per\u00edstasis y nueve semicolumnas corintias dentro de la naos. Fue el primer edificio circular de orden j\u00f3nico. Se levantaba sobre un krep\u00eddoma de 36 bloques de m\u00e1rmol perfectamente tallados. La cella ten\u00eda una sola puerta que daba al sur con una ventana a cada lado, albergando en su interior nueve semicolumnas corintias pegadas a la pared. La c\u00fapula se levantaba a unos 15 metros sobre el nivel del suelo, con un embellecedor de bronce que imitaba la c\u00e1psula de una amapola. El tejado estaba rematado por tejas de barro y la cornisa, de orden corintio, estaba decorada con hojas de acanto y cabezas de le\u00f3n. Enfrente de la entrada, en su interior, exist\u00eda un pedestal con 5 bustos: las estatuas crisoelefantinas de Filipo, su mujer, sus padres y su hijo Alejandro. Todas eran obras del escultor ateniense Leocares.  Ya en \u00e9poca romana, el santuario fue saqueado por Sila para sufragar la guerra contra Mitridates VI Eup\u00e1tor, rey del Ponto, y despu\u00e9s de que aqu\u00e9l perpetrara el traslado de los juegos a Roma, todo volvi\u00f3 en Olimpia a la normalidad bajo el reinado de Augusto. El edicto del emperador Teodosio contra los juegos paganos puso un s\u00fabito t\u00e9rmino a la vida del santuario, que estaba ya en declive. El templo de Zeus se hundi\u00f3 despu\u00e9s de un terremoto en el siglo VI d.C.  El museo arqueol\u00f3gico SALA 1: Se exponen hallazgos que se relacionan con la prehistoria y protohistoria de Olimpia. SALA 2: Expone hallazgos del periodo geom\u00e9trico y de la \u00c9poca arcaica (s. X-VI a.C.). El museo posee la colecci\u00f3n de objetos de bronce m\u00e1s rica del mundo. Obra caracter\u00edstica del periodo geom\u00e9trico es el gran caldero con decoraci\u00f3n de sirenas y leones en el borde (670 a.C.). La base c\u00f3nica (s. VIII a.C.), aunque perteneciente a otro, est\u00e1 colocada aqu\u00ed de modo que el visitante pueda tener una idea completa del utensilio. Hay tambi\u00e9n premios de los juegos desde la \u00e9poca hom\u00e9rica, convertidos en ofrendas. El caballo fundido de dimensiones monumentales marca la transici\u00f3n del periodo geom\u00e9trico a la \u00e9poca arcaica. De la \u00e9poca arcaica, la demon\u00edaca figura alada con los ojos de hueso insertados (590 \u2013 580 a.C.) se considera como una de las raras grandes obras de bronce de t\u00e9cnica cincelada.  La escultura monumental de la \u00e9poca arcaica en Olimpia est\u00e1 representada por la colosal cabeza de la diosa procedente del Heraion. Es muy probable que se trate de Hera (aunque tambi\u00e9n existe la opini\u00f3n de que es una esfinge) y pertenec\u00eda, quiz\u00e1s, al conjunto latr\u00e9utico de Zeus y Hera que exist\u00eda en el templo. Es de piedra calc\u00e1rea del 600 a.C. SALA 3: En esta sala se expone cer\u00e1mica de las \u00e9pocas arcaica y cl\u00e1sica temprana, objetos de bronce y fragmentos de miembros arquitect\u00f3nicos de edificios del periodo. Lo m\u00e1s importante es la reconstrucci\u00f3n de la gran secci\u00f3n angular del revestimiento de terracota pintado del Tesoro de Gela y el entablamento, con el front\u00f3n, del Tesoro de Megara que data del 520 a.C. En el front\u00f3n se representa la Gigantomaquia.  SALA 4: Aqu\u00ed se albergan excepcionales obras de terracota halladas en el santuario. Un lugar destacado lo ocupa el conjunto de terracota de Zeus y Gam\u00ednedes (480 \u2013 470 a.C.). Posiblemente fuera la acrotera de un Tesoro.  De excepcional importancia hist\u00f3rica es el casco de tipo corintio del estratega ateniense Milc\u00edades, con la inscripci\u00f3n \u201cMilc\u00edades lo dedic\u00f3 a Zeus\u201d, casco que posiblemente utiliz\u00f3 en la batalla de Marat\u00f3n. Uno de los ejemplos m\u00e1s caracter\u00edsticos del estilo severo es la cabeza de terracota de una estatua de Atenea (490 a.C.) SALA 5: En ella se alojan las muestras m\u00e1s soberbias del estilo severo del arte griego: la decoraci\u00f3n escult\u00f3rica del templo de Zeus, que se hab\u00eda realizado en dos composiciones de front\u00f3n compuestas por 42 figuras, en doce metopas con los trabajos de Heracles y en las g\u00e1rgolas con cabeza de le\u00f3n del tejado, todas ellas talladas en m\u00e1rmol de Paros. En el front\u00f3n oriental se representa la carrera de carros entre el rey de Pisa En\u00f3mao y el pr\u00edncipe lidio P\u00e9lope. La composici\u00f3n consta de 21 figuras y narra el momento anterior al comienzo de la formidable competici\u00f3n. En el front\u00f3n occidental se representa la Centauromaquia: la lucha entre los centauros y los lapitas cuando su rey Piritoo celebraba su boda con Deidam\u00eda. En las metopas se representan los doce trabajos que Euristeo, rey de Micenas y Tirinto, encarg\u00f3 a Heracles para que se purificara por el asesinato de su mujer y de sus hijos, asesinato que hab\u00eda cometido tras el ataque de locura que le hab\u00eda provocado Hera. Se encontraban encima de la pronaos y el opistodomos del templo. Se esculpieron entre el 470 y el 450 a.C. y cada una mide aproximadamente 1,6 m de lado.  SALA 6: Aloja a una obra maestra del arte griego antiguo, la Nike alada, obra de Peonio. Fue dedicada por los mesenios y los naupactios a Zeus cuando derrotaron a los lacedemonios en el 421 a.C.  SALA 7: Est\u00e1 dedicada a Fidias. En la vitrina que hay a la izquierda de de la entrada se encuentra la \u201ccopa de Fidias.\u201d Se trata de un peque\u00f1o en\u00f3coe en cuya base est\u00e1 grabada la inscripci\u00f3n \u03a6\u0395\u0399\u0394\u0399\u039f \u0395\u0399\u039c\u0399 (soy de Fidias). SALA 8: La sala est\u00e1 dedicada a una de las obras escult\u00f3ricas culminantes de la Grecia Antigua, el Hermes con Dioniso ni\u00f1o de Prax\u00edteles (s. IV a.C.) Para que Dioniso, creado en el muslo de Zeus, creciera lejos de la c\u00f3lera de Hera, Zeus lo confi\u00f3 a Hermes, mensajero de los dioses, para que lo llevara a Nisa (Beocia) a las hermanas de su madre Semele. En el transcurso del viaje Hermes hizo una parada para descansar, momento que escogi\u00f3 Prax\u00edteles para inmortalizarlo. SALA 9: Est\u00e1 dedicada al arte helen\u00edstico (s. IV &#8211; I a.C.). De especial belleza es la peque\u00f1a cabeza de Afrodita del tipo de la Cnido, que algunos investigadores consideran obra de Prax\u00edteles.  SALAS  10 y 11: Esculturas de la \u00e9poca romana. SALA 12: Los objetos que se exponen en esta \u00faltima sala tienen relaci\u00f3n con el final de la historia del santuario de Olimpia.<\/p>\n<p>El bell\u00edsimo edificio neocl\u00e1sico que destaca en una peque\u00f1a colina al NO del santuario de Zeus, es el Museo Antiguo o Singreion, donaci\u00f3n de Andreas Singr\u00f3s. Su construcci\u00f3n acab\u00f3 en 1880 y es el museo provincial m\u00e1s antiguo de toda la cuenca mediterr\u00e1nea. Consta de una gran sala central y 10 m\u00e1s peque\u00f1as alrededor de ella. En Olimpia se celebraban juegos, probablemente de car\u00e1cter local, ya desde la \u00e9poca mic\u00e9nica. Por Pausanias conocemos que en el a\u00f1o 776 a.C. los juegos son organizados por Ifito, despu\u00e9s de un or\u00e1culo, y adquieren car\u00e1cter panhel\u00e9nico. En las \u00e9pocas arcaica y cl\u00e1sica los Juegos llegan al punto culminante de su esplendor, mientras que en el periodo helen\u00edstico pierden su car\u00e1cter religioso y se convierten en manifestaciones atl\u00e9ticas profesionales. En la \u00e9poca romana comienza el declive de los juegos aunque contin\u00faan celebr\u00e1ndose durante siglos, y son suprimidos en el 393 d.C. por el emperador bizantino Teodosio I. Hasta entonces se hab\u00edan celebrado 293 olimpiadas. Sala 1. La prehistoria de los Juegos y el comienzo de los Juegos en Olimpia. Las primeras formas de deporte en el territorio hel\u00e1dico se remontan a los comienzos del segundo milenio a.C. cuando en Creta aparecen diversas pruebas que tienen relaci\u00f3n con ceremonias religiosas: lucha, pugilato taurocataps\u00edas. M\u00e1s tarde, los mic\u00e9nicos las heredan de los minoicos e introducen la carrera y la carrera de carros. Los hallazgos m\u00e1s importantes que se exponen en la sala son dos sellos mic\u00e9nicos de los s. XIV \u2013 XIII a.C. En uno de ellos se representa una taurocataps\u00eda y en el otro a dos corredores. Piezas importantes son tambi\u00e9n la hidr\u00eda de bronce, con representaciones de Heracles y Nike (s. III a.C.),  y un torso de m\u00e1rmol de Heracles tambi\u00e9n del s. III a.C. Sala 2. Zeus y su culto y la organizaci\u00f3n de los Juegos. Durante el periodo geom\u00e9trico se instaur\u00f3 el culto a Zeus en Olimpia como lo manifiestan las numerosas ofrendas, principalmente calderos con tr\u00edpodes y estatuillas humanas y de animales que se exponen en esta sala. Los pisatas fueron los organizadores de los Juegos desde el 668 a.C. hasta el 572 a.C. Desde el 570 a.C. en adelante la organizaci\u00f3n pasa definitivamente a manos de los eleos que hab\u00edan conquistado el reino de Pisa. Responsables de la observancia de las normas (que hab\u00edan sido ordenadas por Zeus) eran los \u0395\u03bb\u03bb\u03b1\u03bd\u03bf\u03b4\u03af\u03ba\u03b5\u03c2  que durante diez meses viv\u00edan en Elis, en el \u0395\u03bb\u03bb\u03b1\u03bd\u03bf\u03b4\u03b9\u03ba\u03ad\u03b9\u03bf\u03bd, donde aprend\u00edan el reglamento de los Juegos. Su n\u00famero aument\u00f3 paulatinamente de 2 a 10 y se sentaban en la exedra que se encuentra en el lado sur del Estadio. Muchas de las informaciones acerca de la organizaci\u00f3n de los Juegos se exponen en esta sala en forma de placas e inscripciones. Salas 3 y 4. La preparaci\u00f3n de los atletas.  Los atletas, un mes antes de los Juegos, iban a Elis y se entrenaban en los tres gimnasios y en la palestra de la ciudad. En Olimpia los entrenamientos ten\u00edan tambi\u00e9n  lugar en el gimnasio y en la palestra.  Sala 5. Mujeres y deporte. Las mujeres no pod\u00edan tomar parte en los Juegos Ol\u00edmpicos (aunque s\u00ed en otras competiciones atl\u00e9ticas como los Herea que tambi\u00e9n se celebraban en Olimpia) excepto como propietarias de caballos y de carros en las competiciones h\u00edpicas. La \u00fanica mujer que infringi\u00f3 la norma fue Calipatira, hija del p\u00fagil rodio Di\u00e1goras, que se disfraz\u00f3 de \u201centrenador\u201d cuando su hijo participaba en los Juegos. Su hijo venci\u00f3 y ella fue a abrazarlo. En aquel momento se le cay\u00f3 el quit\u00f3n que vest\u00eda y se descubri\u00f3 su sexo. Desde la siguiente Olimpiada se estableci\u00f3 que los entrenadores entrasen desnudos en el Estadio como los atletas.  Sala 6. Programa de los Juegos y pruebas. En el centro de los dos lados cortos de la sala predomina una estatua de m\u00e1rmol de Zeus, se\u00f1or del santuario, en cuyo honor se celebraban los Juegos, y otra de Apolo. Destacan tambi\u00e9n: Un kilix \u00e1tico de figuras rojas con representaci\u00f3n de un combate de pugilato del 500 a.C. aprox. Un \u00e1nfora con representaci\u00f3n de cuadriga de fines del s. VI a.C. Un tronco de m\u00e1rmol de kouros con la inscripci\u00f3n \u0391\u03a1\u03a1\u0391\u03a7\u0399\u03a9\u039d \u03a6\u0399\u0393\u0391\u039b\u0395\u0399\u0395\u03a5\u03a3 que pertenec\u00eda al pancraciasta Arriqui\u00f3n de Figalia. El pancracio era una combinaci\u00f3n de pugilato y lucha. Arriqui\u00f3n de Figalia obtuvo la victoria ol\u00edmpica mientras expiraba por la llave del cuello de su rival porque anteriormente \u00e9ste hab\u00eda dado la se\u00f1al de rendirse (el \u03b1\u03c0\u03b1\u03b3\u03bf\u03c1\u03b5\u03cd\u03b5\u03b9\u03bd) Sala 7. Los triunfadores de los Juegos. El premio de los Juegos era una corona de hojas de acebuche, el \u03ba\u03cc\u03c4\u03b9\u03bd\u03bf\u03c2, que daba el olivo \u03ba\u03b1\u03bb\u03b7\u03c3\u03c4\u03ad\u03c6\u03b1\u03bd\u03bf\u03c2  que crec\u00eda cerca del \u00e1ngulo SO del templo de Zeus. Se expone en esta sala la cr\u00e1tera de figuras rojas con representaci\u00f3n de Nike en cuadriga (370 a 360 a.C.) Sala 8. Premios y ofrendas. Los honores que recib\u00edan los olimpi\u00f3nicas cuando regresaban a su ciudad eran muy grandes. Demol\u00edan una parte de sus murallas para que pasase el vencedor con su cuadriga, pues una ciudad que hab\u00eda dado tal atleta no necesitaba murallas. A continuaci\u00f3n, el triunfador ofrec\u00eda un sacrificio al dios protector de la ciudad, a quien dedicaba su corona, y segu\u00eda un banquete festivo en el que participaban todos los ciudadanos. Ten\u00edan derecho a que se erigiera su estatua en el sagrado Altis. En la actualidad conocemos los nombres de 92 vencedores de los Juegos Ol\u00edmpicos. Sala 9. Los espectadores de los Juegos. Miles de peregrinos llegaban a Olimpia desde los confines del mundo griego antiguo para seguir los Juegos. Viv\u00edan en tiendas que se levantaban a lo largo de los r\u00edos Alfeo y Cl\u00e1deo o bajo los \u00e1rboles. Salas 10 y 11. Los restantes Juegos Panhel\u00e9nicos.  Juegos P\u00edticos: Se organizaban en Delfos. Fueron fundados por Apolo cuando dio muerte a la terrible serpiente Pit\u00f3n. Se celebraban cada 8 a\u00f1os y eran \u00fanicamente musicales. Luego fueron reorganizados por Cl\u00edstenes, tirano de Sici\u00f3n, en el a\u00f1o 582 a.C. a\u00f1adi\u00e9ndose juegos g\u00edmnicos e h\u00edpicos. Despu\u00e9s de la reorganizaci\u00f3n eran cuatrienales. El premio era una corona de laurel, el \u00e1rbol sagrado de Apolo. Juegos \u00cdstmicos: Se celebraban cada dos a\u00f1os en el santuario de Poseid\u00f3n en el Istmo, en honor de esta divinidad. El premio para los vencedores era una corona de pino y m\u00e1s tarde de apio. Los juegos los organizaron los Corintios hasta el s. I a.C. Juegos Nemeos: Se celebraban cada dos a\u00f1os en el santuario de Zeus en Nemea en honor del dios. Hasta finales del s. V a.C. tuvieron lugar en Nemea. Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del templo de Zeus se desarrollaron en Argos. El premio era una corona de apio silvestre. Juegos Panateneos: Adem\u00e1s de los grandes Juegos Panhel\u00e9nicos, en bastantes ciudades se hab\u00edan establecido juegos locales en el marco de las manifestaciones religiosas. Los m\u00e1s importantes eran los Panateneos en Atenas que se celebraban en honor de Atenea. Los premios consist\u00edan en alg\u00fan objeto de valor, como coronas de oro, tr\u00edpodes de bronce, etc. En esta zona se exhibe un fragmento de un relieve votivo con la figura de Atenea sentada (s. V &#8211; IV a.C.)<\/p>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FOTOGRAF\u00cdAS<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1376\" height=\"1116\" data-id=\"8179\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.2-Vista-aerea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8179\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"652\" height=\"463\" data-id=\"8177\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.8-Reconstruccion-del-yacimiento.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8177\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3438\" height=\"2277\" data-id=\"8180\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.9-Reconstruccion-del-yacimiento.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8180\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1676\" height=\"1328\" data-id=\"8182\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.10-Maqueta.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8182\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8181\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.12-Pelopion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8181\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1553\" height=\"953\" data-id=\"8178\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.13-Reconstruccion-del-Pelopion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8178\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" data-id=\"8183\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.14-Reconstruccion-del-Pelopion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8183\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2562\" height=\"1706\" data-id=\"8185\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.15-Tumba-de-Pelope.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8185\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"5152\" height=\"3864\" data-id=\"8187\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.16-Templo-de-Hera.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8187\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2048\" height=\"1536\" data-id=\"8184\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.17-El-Templo-de-Hera.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8184\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2481\" height=\"1743\" data-id=\"8186\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.19-Reconstruccion-del-Templo-de-Hera.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8186\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1793\" height=\"1396\" data-id=\"8188\" 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src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.23-Altar-de-Hera.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8192\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1047\" height=\"713\" data-id=\"8190\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.25-Reconstruccion-de-los-Tesoros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8190\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3060\" height=\"2336\" data-id=\"8193\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.26-Reconstruccion-de-los-tesoros.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8193\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8194\" 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src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.30-Tesoro-de-Megara.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8197\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2277\" height=\"1948\" data-id=\"8198\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.31-Reconstruccion-del-Tesoro-de-Megara.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8198\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8200\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.32-Tesoro-de-Gela.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8200\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2737\" height=\"1420\" data-id=\"8199\" 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src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.42-El-Bouleuterion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8209\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" data-id=\"8211\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.43-Reconstruccion-del-Bouleuterion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8211\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2528\" height=\"2200\" data-id=\"8210\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.44-Reconstruccion-del-interior-de-un-ala-lateral-del-Bouleuterion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8210\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8212\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.45-El-Pritanio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8212\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" data-id=\"8213\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.46-Reconstruccion-del-Pritaneion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8213\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2048\" height=\"1536\" data-id=\"8214\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.47-El-Templo-de-Zeus.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8214\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2048\" height=\"1536\" data-id=\"8215\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.48-El-Templo-de-Zeus.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8215\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2048\" height=\"1536\" data-id=\"8216\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.49-El-Templo-de-Zeus.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8216\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3467\" height=\"2481\" data-id=\"8217\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.51-Reconstruccion-del-Templo-de-Zeus.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8217\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2481\" height=\"2993\" data-id=\"8218\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.52-Reconstruccion-de-la-fachada-del-templode-Zeus.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8218\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2648\" height=\"1116\" data-id=\"8219\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.53-Reconstruccion-del-Templo-de-Zeus.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8219\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1576\" height=\"1984\" data-id=\"8220\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.54-Reconstruccion-de-la-Estatua-de-Zeus.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8220\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2112\" height=\"2816\" data-id=\"8221\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.55-Base-de-la-Nike-de-Peonio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8221\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3453\" height=\"1899\" data-id=\"8224\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.56-Reconstruccion-de-frontones.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8224\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"707\" data-id=\"8222\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.57-Fronton-Oriental.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8222\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"678\" data-id=\"8223\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.58-Fronton-Occidental.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8223\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1742\" height=\"1940\" data-id=\"8225\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.60-Las-manzanas-de-las-Hesperides.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8225\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1350\" height=\"1615\" data-id=\"8226\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.61-Los-establos-de-Augias.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8226\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1478\" height=\"1571\" data-id=\"8228\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.62-El-Toro-de-Creta.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8228\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8227\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.63-Taller-de-Fidias.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8227\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2048\" height=\"1536\" data-id=\"8229\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.64-El-Taller-de-Fidias.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8229\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8231\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.65-Taller-de-Fidias.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8231\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8230\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.66-Taller-de-Fidias.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8230\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8232\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.67-Taller-de-Fidias.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8232\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2168\" height=\"1833\" data-id=\"8233\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.68-Reconstruccion-del-Taller-de-Fidias.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8233\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" data-id=\"8234\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.69-Reconstruccion-del-taller-de-Fidias.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8234\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1564\" height=\"968\" data-id=\"8236\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.70-El-Heroon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8236\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8237\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.71-Heroon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8237\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" data-id=\"8235\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.72-Reconstruccion-del-Heroon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8235\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8238\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.74-Los-banos-del-Cladeo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8238\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8240\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.75-Los-banos-del-Cladeo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8240\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8239\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.77-Teocoleion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8239\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8242\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.78-Metroon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8242\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1596\" height=\"1008\" data-id=\"8243\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.79-Reconstruccion-del-Metroon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8243\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" data-id=\"8241\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.80-Reconstruccion-del-Metroon.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8241\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8244\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.81-Stoa-Sur.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8244\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8248\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.82-Stoa-Sur.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8248\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" data-id=\"8245\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.83-Reconstruccion-de-la-stoa-sur.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8245\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"555\" height=\"370\" data-id=\"8247\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.84-Reconstruccion-de-Stoa-Sur-y-Bouleuterion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8247\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8249\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.85-Stoa-del-eco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8249\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2183\" height=\"1966\" data-id=\"8246\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.86-Monumento-a-Ptolomeo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8246\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"449\" data-id=\"8250\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.87-Reconstruccion-de-la-Stoa-del-eco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8250\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" data-id=\"8251\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.88-Reconstruccion-de-la-stoa-del-eco.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8251\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8252\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.89-Leonidaion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8252\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8254\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.90-El-Leonidio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8254\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8255\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.91-El-Leonidio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8255\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" data-id=\"8253\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.92-Reconstruccion-del-Leonidio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8253\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2481\" height=\"3099\" data-id=\"8256\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.93-Reconstruccion-del-Leonidio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8256\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2048\" height=\"1536\" data-id=\"8257\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.94-La-Palestra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8257\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8260\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.95-La-Palestra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8260\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8259\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.96-La-Palestra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8259\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" data-id=\"8258\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.97-Reconstruccion-de-la-Palestra.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8258\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8261\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.98-El-gimnasio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8261\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2816\" height=\"2112\" data-id=\"8262\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.99-El-gimnasio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8262\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2112\" height=\"2816\" data-id=\"8264\" 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src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.104-El-Filipeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8269\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2404\" height=\"1966\" data-id=\"8266\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.105-Reconstruccion-del-Filipeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8266\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" data-id=\"8267\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.106-Reconstruccion-del-Filipeion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8267\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3864\" height=\"5152\" data-id=\"8270\" 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class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"3055\" height=\"2229\" data-id=\"8168\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.5-Olimpia-en-el-s.-V-a.C.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8168\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2887\" height=\"2260\" data-id=\"8166\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.6-Olimpia-entre-el-siglo-IV-y-el-siglo-I-a.C.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8166\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2845\" height=\"2229\" data-id=\"8170\" src=\"https:\/\/albali.lsi.uned.es\/arqueogriegos\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Diapo-46.7-Olimpia-en-el-s.-III-d.C.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8170\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img 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La Descripci\u00f3n de Grecia. Libro V, 13,1.) 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